7/17/2009

El valor de los padres

Bismil-laahir Rahmaanir Rahiim, Alhamdulil-lahi Rabbil Alamín, wa assalatu wa assalam ala Rasulilah (s.a.w.) En el nombre de Al-lah, Él Misericordioso, Él Compasivo, todas las alabanzas son para Alah El Señor de los Mundos, y que la paz y las bendiciones de Al-lah sean sobre Su Profeta Muhammad (s.a.w.)

Jutba de la mezquita Assalam

“Tu Señor ha ordenado que no adoréis sino a Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: uf. Y háblales con dulzura y respeto. Trátales con humildad y clemencia y ruega: ¡oh Señor mío, ten misericordia de ellos, como ellos la tuvieron conmigo cuando era pequeño!” (Aproximación al significado del Corán.)
Esto son unas palabras acerca de las dos personas que deben ser las más importantes, en la vida de cada uno. Esas personas que tal vez están a diario con nosotros y no prestamos atención al gran valor que tienen. Esas personas que nuestra sociedad últimamente arrincona y olvida. Esas personas que se desvelaban por ti, que ya se preocupaban cuando estabas en el vientre de una de ellas que era tu madre. Los padres son las personas más importantes que hay en nuestra vida, son aquellas personas que si nosotros nos portamos bien Allah nos promete el Paraíso. Cuando Dios invita al monoteísmo en el Corán en muchas ocasiones recuerda que hay que ser buenos con los padres. Este trato se debe a diferentes razones, y obviamente, la razón más grande es que gracias a ellos estás precisamente aquí. Tú no sabes cuanto sufrió tu madre o cuanto sufrió tu padre cuando tu no podías valerte por ti mismo. Ellos te vieron crecer, y después de todo, si hay una persona importante para ellos; eres tú.
Allah (s.w.t.) nos encomienda ser buenos con ellos, y para eso hay distintas maneras. La primera, y más sencilla es a través de las palabras. Un estudiante del Islam habló en una conferencia sobre el amor, buen trato y palabras amables a los padres. Entre otras cosas dijo que hay que decir a los padres que se les ama. Otro día, uno que le escuchó hablar en la conferencia se le acercó a darle las gracias. Dijo: cuando acabó la conferencia llamé a mi padre por teléfono, el vive muy lejos de aquí, y le dije que le quería. Mi padre no hizo otra cosa más que llorar, porque nunca en mi vida le había dicho eso. ¿Cuántas veces decimos a los padres que les queremos?
Debes de saber que la persona más importante en este mundo es tu madre. Un discípulo le preguntó al Profeta (s.a.w.) que quien era la persona más digna de merecer la mejor compañía, y él le respondió: tu madre. Después le preguntó:¿ y detrás a quién? Y el Profeta respondió: a tu madre. El hombre preguntó otra vez: ¿y quién luego? Muhammad (s.a.w.) dijo: a tu madre, y luego a tu padre. La madre tiene un valor tres veces superior al padre.
Otro aspecto sobre tratarles bien, es no llamarles por sus nombres, sino decirles papá, decirles mamá. Ya que esto les hace sentir mejores y que reconocemos el alto valor que tienen. El Corán prohíbe que uno sea malo con ellos respecto a las palabras, dice: y no les digas a ellos ni siquiera uf. Dicen los expertos que si existiera una palabra mala menor que uf, Allah la hubiera prohibido en el Corán. Tenemos que tratar muy bien a nuestros padres.
Otra forma de ser buenos con ellos, es a través del cuerpo. Esto es, nuestra compañía. Los Ulema dicen que no está permitido abandonar la ciudad si los padres no dan permiso. Y en tiempos del Profeta, un joven quiso acompañarlo para servir a la causa de Allah a su lado, pero el Profeta le preguntó: ¿tus padres viven? El joven dijo: sí. Muhammad concluyó: pues entonces el Paraíso está al lado de tus padres.
Los derechos de los padres se dividen en dos: en esta vida, y en la otra. Los derechos en esta vida son tratarlos bien y con cariño tanto en las palabras, en la compañía como en las acciones. El segundo de los grandes pecados, justo después del politeísmo, es el ser injusto y/o despreocuparse de los padres. El Profeta (s.a.w.) dijo que el que hiciese llorar a sus padres había incurrido en una falta gravísima y se había ganado por ello el enojo de Dios.
Dice el Corán, en la interpretación de su significado: “Y por cierto que ordenamos al hombre ser benevolente con sus padres. Su madre lo ha llevado en el vientre con esfuerzo, y le ha dado a luz con dolor y, el periodo de lactancia dura treinta meses. Que cuando alcance la madurez, al llegar a los 40 años que diga: ¡Oh Señor mío! Haz que sepa agradecerte los favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres. Y que pueda realizar obras que te complazcan y, concédeme una descendencia bondadosa y creyente. Ciertamente me arrepiento de mis pecados y me entrego a ti. A estos (a los agradecidos) les serán aceptadas sus buenas obras y sus malas obras serán perdonadas. Ellos morarán en el Paraíso como se les había prometido, pues ciertamente Allah cumple sus promesas.”
Hay que invocar mucho a Dios por ellos.
Los derechos de los padres en la otra vida, después de la muerte son los siguientes. Pedir el perdón de Dios para ellos y la misericordia. Allah eleva en grados a los que piden mucho por sus padres. Otra forma, es ser buenos con las personas cercanas a los padres. El ser bueno con los hermanos de la familia, tanto con los padres vivos como muertos. Si los padres están muertos el trato bueno a los hermanos es mejor, ya que son huérfanos de tu propia familia. Tal vez alguien diga que esto es obvio, pero no es así. Se olvida mucho, y recae sobre todo en los hermanos mayores. También hay que ser buenos con los amigos de los padres.
Hay que ver las causas que nos hacen ser buenos con los padres:
1-Suplicar a Dios que nos conceda tener mucha bondad con ellos.
2-Suplicar a Dios que nos aleje de hacerles sufrir, de desobedecerles, de no tratarles como merecen. En tiempos del Profeta (s.a.w.) un hombre hizo la peregrinación llevando a su madre anciana en una silla sobre sus propios hombros, después se acercó a Muhammad y le dijo: ¿he cumplido como merece mi madre con este acto? Y el Profeta respondió: todo lo que has hecho no equivale a una de las contracciones que tu madre sufrió cuando estabas en su vientre.
3-Sentir, saber y tener presente que los padres no son eternos, y que tarde o temprano se van a ir. Puede ser que nosotros nos vayamos de este mundo antes que ellos. Pensad en cuanta gente se lamenta: ¿cómo me hubiera portado yo con mi padre o mi madre si estuvieran vivos? Hay que tener presente que todo se acaba. Si no somos buenos con ellos, luego nos vamos a arrepentir mucho.
4-Allah promete la paz en el corazón a la gente que se encuentra bien con sus padres.
5-Allah responde a las súplicas de aquellos que son buenos con sus padres. Omar ibh al-Jatab fue a donde un hombre que era muy bueno con su madre para decirle que implorara a Al-lah por él.