El musulmán sabe que la intención es de esencial importancia; de hecho la aceptación de todas las obras dependen de la intención con que hayan sido realizadas. Si la intención con que se realizan las obras es agradar a Alá entonces éstas serán aceptadas. Sin embargo, si la intención de las obras fuera sólo alcanzar un beneficio mundano, por ejemplo, para ser alabado por las personas, ser admirado o reconocido, esta intención es corrupta, y en consecuencia dicha obra será rechazada. El Profeta (s.a.w.) dijo: "Las obras son acordes a las intenciones; cada uno será premiado según con la intención con que la realice." (Bujari y Muslim).
2. Los modales para con Alá
El musulmán sabe que Allah es su Creador y Sustentador; Él le ha concedido todos los favores y gracias que posee; Él lo ha protegido del mal, y por consiguiente el siervo debe ser educado y agradecido con su Señor.
Entre los modales que el musulmán debe guardar con su Señor, está cumplir con las legislaciones reveladas, realizando todas las obligaciones y apartándose de todas las prohibiciones.
El musulmán no debe rebelarse ni objetar las órdenes de su Señor. Dice Allah: “Cuando Allah y Su Enviado han decidido un asunto, ni el creyente ni la creyente tienen ya opción en ese asunto”. (33:36) y “Cuando se llama a los creyentes ante Allah y Su Enviado para que decida entre ellos, se contentan con decir: ¡Oímos y obedecemos!” (24:51).
Otro deber es la gratitud por los favores y gracias recibidas de Allah , esto se consigue mencionándolo asiduamente, buscando continuamente Su ayuda, temiendo su castigo, anhelando Su recompensa, recitando frecuentemente Su Libro y reflexionando cuidadosamente cada accionar, por pequeño que este sea.
3. Los modales con el Corán
Un musulmán debe comportarse respetuosamente al tratar con el Libro de Allah, glorificándolo, y dándole prioridad sobre todas las demás palabras; el musulmán debe cumplir con todas sus órdenes. Al recitarlo debe considerar lo siguiente:
· Recitarlo en un estado de pureza ritual, orientado en dirección a la Qiblah.
· Reflexionar sobre el significado de sus versículos.
· Recitarlo con la intención de realizar un acto de culto, y con la intención para actuar según sus enseñanzas, y no como lectura superficial.
· La recitación debe ser serena y melodiosa.
· Se deben aprender las reglas de su recitación.
· Embellecer la voz al recitarlo, a la vez que se somete y entrega a las enseñanzas de este maravilloso Libro.
4. Los modales pertinentes con el Profeta (s.a.w.)
El musulmán debe ser respetuoso con el Profeta Muhammad (s.a.w.), porque él fue el sello de la profecía, y fue enviado para sacar a la humanidad de la oscuridad de la idolatría a la luz del monoteísmo. Algunos de los modales debidos al Profeta (s.a.w.) son:
· Obedecerlo en todas sus órdenes y abstenerse de todo cuanto prohibió.
· Amarlo.
· Seguir su Sunnah, imitando sus modales y enseñanzas.
· Aplicar sus juicios y decisiones, en todas las áreas de la vida, y especialmente en caso de disputa, porque Allah ha dicho en su Libro: “Pero no, ¡por tu Señor! No creerán hasta que te hayan hecho juez de sus disputas; y no encuentren en sí mismos dificultad en aceptar tu decisión y se adhieran plenamente”. (4:65).
· Amar a quienes lo siguen y rechazar a sus detractores y enemigos.
5. Los modales hacia uno mismo
El musulmán debe siempre mantenerse en el camino de la purificación y elevación del alma, para no volverse un esclavo de sus propios deseos y pasiones. Allah ha alabado a aquellos que contienen sus deseos y se juzgan a sí mismos: “¡Bienaventurado quien la purifique! (al alma) ¡Decepcionado, empero, quien la corrompa!” (91: 9-10).
El musulmán no es perfecto ni infalible, y por ello comete equivocaciones y pecados, pero a pesar de ello combate su ego para apartarse de todo ello. Cuando es vencido por los deseos y comete un pecado, no debe desesperar de la misericordia de Alá, sino que por el contrario, debe volverse a Alá arrepentido; debe culparse por la desobediencia que comprometió, purificar su alma para no caer en ella nuevamente. El arrepentimiento sincero tiene tres características:
1. Huir del pecado.
2. Lamentarse de haberlo cometido.
3. Poseer la firme determinación de no volver a cometerlo en el futuro.
Cuando un musulmán se arrepiente sinceramente, Alá acepta su arrepentimiento y perdona su pecado. Enuncia el Corán: “¡Creyentes! ¡Volveos a Alá con sincero arrepentimiento! Quizá vuestro Señor borre vuestras malas obras y os introduzca en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos”. (66:8).
6. Los modales con las demás personas
El musulmán debe comportarse correctamente en su relación con las personas; cada persona tiene un derecho particular que debe ser cumplimentado:
· El musulmán obedece a sus padres en todas las instancias, excepto que le inciten a la desobediencia a Allah; los honra, los respeta, les expresa y demuestra bondad; no les levanta la voz, ni les profiere insultos, debe ser tan bueno y amable con ellos como pueda y sufraga sus gastos siempre que ellos lo necesiten.
· El musulmán sabe que sus hijos tienen derechos sobre él, empezando por escoger a una mujer por esposa que sea cuidadosa con ellos; proveerles de una educación apropiada y sufragar todos sus gastos. Debe ser misericordioso y amable con ellos hasta que crezcan y sean independientes.
· El musulmán acepta que su esposa tiene derechos sobre de él. Allah dice: “Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones, conforme al uso”. (2:228). Entre los correctos modales que el marido debe a su esposa se encuentran:
1. Paciencia, tolerancia, y compasión, porque el Profeta (s.a.w.) dijo: "Os aconsejo que tratéis bien a las mujeres, ya que ciertamente la mujer fue creada de una costilla y la parte más torcida de la costilla es la parte superior. Si tratas de enderezarla, la rompes y si la dejas, seguirá torcida. Os aconsejo pues, que tratéis correctamente a las mujeres". (Bujari & Muslim).
2. Mantenerla económicamente es una obligación islámica.
3. Tener buen trato, ya que el Profeta (s.a.w.) dijo: "Los mejores de vosotros son lo que mejor tratan a sus esposas". (Ahmad & Tirmidhi).
4. Amarla y respetarla, porque el Profeta (s.a.w.) dijo: "Que ningún creyente repudie a una creyente. Pues si detesta de ella alguna característica seguramente se complace de otra (característica)." (Muslim).
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